viernes 7 de agosto de 2009

La validez de la información en internet

Internet pone a nuestra disposición una cantidad ingente de información. Basta observar el número de páginas que nos proporciona google como resultado de cualquier búsqueda para sentirnos bastante abrumados.

Entre tanta información, además de perderse, es fácil no encontrar la que buscamos. O, peor aún, no saber si la información que hemos encontrado es válida, es decir, si se ajusta al conocimiento aceptado sobre el tema que estamos tratando. En este caso, nos encontramos con que contar con tal cantidad de información no es una ventaja, sino un problema. ¿Qué hacer, en ese caso?

El problema no es demasiado diferente al que se encuentra un investigador que trata de reconstruir la historia de un lugar o de una cultura partiendo de sus tradiciones: entre lo que puede recopilar encontrará tanto hechos que pueden ser ciertos enmarañados con fabulaciones o hechos imaginados, que han pasado a formar parte de las tradiciones. ¿Cómo se resuelve el problema?

Se trata de una cuestión importante, a la que se presta atención en el proceso de investigación: la validación de las fuentes que se utilizan para obtener información. Los investigadores lo resuelven de dos modos distintos: analizando la validez intrínseca de la fuente de información y triangulando las fuentes que utilizan. Julián Ochoa recoge en la siguiente presentación los aspectos que deben ser tenidos en cuenta para analizar si una determinada fuente de información en internet es o no válida.
Validacion
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Básicamente se trata de averiguar las características más importantes de la fuente de información:
  • ¿quién?: autoría del texto
  • ¿qué?: contenido
  • ¿dónde?: área geográfica
  • ¿cuándo?: actualidad
  • ¿cómo?: exposición de los datos
  • ¿por qué?: finalidad del web

miércoles 5 de agosto de 2009

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación como herramientas para el conocimiento

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación son un conjunto de técnicas, desarrollos y dispositivos avanzados que integran funcionalidades de almacenamiento, procesamiento y transmisión de datos. Aunque esta definición puede aplicarse a cualquier herramienta que se base en algún equipo técnico con vistas a la comunicación, como la televisión o la telefonía, normalmente suele aplicarse a los ordenadores que trabajan interconectados a través de internet.

Historia de la informática

Los primeros ordenadores fueron, en realidad, algo muy diferente a lo que nosotros entendemos ahora. Ya en la antigüedad se construyeron artefactos mecánicos que servían para realizar cálculos, y que podrían considerarse los primeros antecesores de nuestros ordenadores. El más antiguo de estos aparatos es, indudablemente, el ábaco, que tiene unos 5000 años de historia, mientras que la primera “máquina” capaz de sumar y restar es la pascalina, inventada por Blaise Pascal en 1642. Leibintz construyó, unos treinta años más tarde, otra máquina capaz también de multiplicar y dividir.En 1801 los telares Jaquard eran controlados mediante tarjetas perforadas, en lo que puede considerarse el comienzo de la robótica, y en ese mismo siglo se produce la primera máquina que reúne las características básicas de un ordenador: la máquina analítica de Charles Babbage incluye una memoria, una unidad de cálculo y una unidad de control de operaciones.

La máquina analítica es, también, la primera que trata de "resolver problemas" y no de realizar cálculos.

Entre estos precursores de la informática hay también una máquina española, la máquina de ajedrez de Leonardo Torres Quevedo, que era capaz de resolver por sí misma la situación de torre rey contra rey (es decir, uno de los jugadores posee rey y torre, mientras que el otro solo tiene el rey. Esta posición, jugada adecuadamente, conduce al mate; la máquina de Torres Quevedo era capaz de dar mate en menos de diez jugadas, que es lo que marca el reglamento).

Aparte de los desarrollos puramente técnicos, el avance más significativo en lo que supone la informática se debe a la Segunda Guerra Mundial. En esa contienda, Alemania desarrolló un sistema de cifrado de claves (esto es, un mecanismo para transmitir mensajes codificados de forma que no pudieran ser entendidos por el enemigo) llamado la "máquina enigma". Los aliados trataron de diseñar un sistema para "reventar" esas claves. En ese proyecto participó Alan Turig, uno de los padres de la inteligencia artificial. Aunque los resultados no fueron los esperados (la máquina enigma se descifró gracias a que fue capturada una de ellas en un submarino), los estudios que se llevaron a cabo abrieron la vía hacia el "software" de nuestros ordenadores.

Los primeros grandes ordenadores son militares. En esta categoría se incluyen el Mark I y el ENIAC, construidos justo al final de la Segunda Guerra Mundial. El primer ordenador civil es el UNIVAC, construido en 1946; en 1948 se construye el primer módem, aparato que permite la transmisión de datos entre ordenadores, y en 1950 Turig publica un artículo histórico: "Computing Machinery and Intelligence".

A partir de este momento, la tendencia general en la evolución de la informática es la reducción de tamaño, posible gracias a una reducción de tamaño en los componentes. Los primeros ordenadores "modernos" funcionaban gracias a válvulas electromecánicas, que fueron sustituidas por transistores y, en la actualidad, por circuitos integrados. Así se llegó a la fabricación de los primeros "ordenadores personales", el Altair 8800 (1975) y el Apple II (1977).

En cuanto al uso de los ordenadores como gestores y transmisores de información, el primer avance fue de naturaleza teórica: en 1938 Shannon publicó su "teoría de la información". Este desarrollo ha tenido importantes repercusiones tanto dentro como fuera del campo de la informática (en la Lingüística, pero también en Biología, por ejemplo). Las ideas más aplicadas hacia la creación de una red de ordenadores se deben, en primer lugar, a Joseph Carl Robnett Licklider, que en un artículo de 1960 titulado "Man-Computer Symbiosis" hablaba de la posibilidad de crear una red de ordenadores formada por thinking centers. El propio Licklider participó en el desarrollo de ARPANET, la primera red eficaz de ordenadores, de carácter militar y universitario, que se empezó a construir en 1967. La primera comunicación entre dos ordenadores conectados a ARPANET tuvo lugar en 1969, aunque fue un fracaso parcial (trataban de transmitir la palabra "login", pero solo lograron enviar las dos primeras letras).

Otro concepto teórico de gran importancia en el sistema de comunicación basado en internet es el de hipertexto, desarrollado en 1965 por Theodor Holm Nelson. Un hipertexto es un "contenedor de información" que incluye no solo referencias a otras informaciones, sino la posibilidad de utilizar esas referencias para acceder a la información completa a través de hiperenlaces.

ARPANET consiguió ser funcional en 1971. Esto supuso resolver problemas como adoptar reglas que definieran las características de las comunicaciones (protocolos de red) o utilizar el carácter arroba (@) para identificar los nombres de los usuarios para enviar mensajes de correo electrónico. En 1973 se adoptaron los dos protocolos más utilizados en la actualidad en la comunicación de datos: TCP (Protocolo de control de transferencias, para establecer los parámetros de los envíos) y FTP (File Transfer Protocol), que hace posible el envío de ficheros. En 1976 el protocolo TCP se divide en dos partes, para liberar de trabajo a los routers, dando lugar a nuestro actual protocolo TCP/IP.

Entre 1973 y 1990 se multiplica el número de redes de ordenadores, lo que supone ciertos problemas de conexión entre ellas. En 1991 se crea, por fin, la World Wide Web, que adopta tres estándares que, desde entonces, se han hecho universales:
  • El uso de un programa "cliente" (que reside en tu propio ordenador) que permite acceder a la red. Se trata de los navegadores web (como Internet Explorer, Mozilla o Google Chrome).
  • La inclusión de la información mediante hipertextos transferidos entre ordenadores mediante un único protocolo, el HTTP (Hiper Text Transfer Protocol)
  • La adopción de un lenguaje determinado, el html (HiperText Markup Language) para escribir la información que se incluye en la red.
Estos estándares se siguen usando en la actualidad, del mismo modo que se utilizan los protocolos TCP/IP y FTP. Si te fijas en la dirección de esta misma página, podrás ver que empieza por las letras http, lo que indica que utiliza ese protocolo para transferir la información. Si editas la página, podrás ver el "lenguaje" en el que está escrita, html, que identifica las características del texto mediante "etiquetas" indicadas entre los signos "menor que" y "mayor que". Asimismo, en esta misma página tienes algún ejemplo de hiperenlace, identificado por el color azul del texto y la línea de subrayado bajo él.

En 1992 se incluyen los primeros grandes dominios dentro de la red: el de la Casa Blanca y el de las Naciones Unidas. A partir de entonces, el crecimiento de la red y de sus servicios ha crecido de forma continua y exponencial.

Todas estas cuestiones, y más temas de interés relacionados con el funcionamiento de la red, puedes consultarlas a través de la siguiente página: Internet Didáctica.
Si lo que te interesa es conocer los aparatos antiguos que han precedido a tu ordenador, puedes verlos en el siguiente archivo: Historia de la informática.

La web 2.0

A partir de 2004 empieza a hablarse de la "web 2.0" como algo nuevo que complementa y sustituye progresivamente los servicios que inicialmente prestaba internet. La idea de la web 2.0 no consiste tanto en una nueva tecnología, sino en un modo de entender la relación entre internet y los usuarios, basado en una mayor interactividad que pasa, necesariamente, por hacer más sencilla la participación activa de los usuarios en la creación de los contenidos de la red. Desde este punto de vista, se puede considerar que la web 2.0 es un modelo conceptual de internet para diseñar y construir webs interactivas que permiten:
  • Una mayor interactividad con el usuario (blogs)
  • Aprovisionamiento para gestores de contenido
  • Redifusión de los contenidos de la red (feeds)
  • Sindicación de contenidos (RSS)
  • Desarrollo de redes sociales
  • Desarrollo de aplicaciones de alta riqueza visual
  • Modelos colaborativos.
A lo largo y ancho de la red pueden encontrarse multitud de esquemas y diagramas que tratan de explicar en qué consiste la web 2.0. A continuación se reproduce y desarrolla uno de ellos, en mi opinión bastante claro, recogido en la Wikipedia.

Conceptualmente, la web 2.0 es una plataforma basada en webs de lectura y escritura (esta es la principal diferencia con la web 1.0) controlada por el usuario (ésta también es una importante innovación). Esa plataforma está orientada a que el usuario pueda realizar un conjunto de operaciones como publicación personal de información (blogs), participación en redes sociales, comunicación cliente a cliente (independiente del servidor) y, sobre todo, personalización del acceso a estos servicios. Evidentemente, la posibilidad de utilizar todos estos servicios depende de la existencia de una cierta tecnología, pero ésta (y aquí viene otra novedad) es prácticamente transparente para el usuario. (El término correcto para este fenómeno es el de virtualización; se habla de virtualización de una tecnología cuando el usuario no necesita conocer su funcionamiento para utilizarla).

Un ejemplo bastante simple ayudará a entender la diferencia entre la web 1.0 y la 2.0. Un blog como éste es bastante parecido a lo que podía hacerse antes a través de una página web personal. Sin embargo, su realización es mucho más simple. Para elaborar una página web con la tecnología web 1.0 el usuario debía, en primer lugar, acceder a un sistema de alojamiento (hosting). Luego tenía que escribir la página, utilizando html (o un editor de este lenguaje, generalmente complejo) e introduciendo todos los elementos de diseño y las rutas hacia el resto de las páginas que iban enlazadas. Finalmente, debía utilizar un cliente FTP para enviar los archivos al servidor, organizándolos en las diferentes carpetas del sitio para que mantuvieran sus relaciones. El usuario de un blog simplemente accede al servicio (en este caso blogger), utiliza una de las plantillas de diseño (que puede modificar) y escribe, utilizando un editor de texto sencillo: ahora mismo estoy viendo en pantalla menos de 20 iconos que me indican las operaciones que debo realizar. Las operaciones de edición se reducen, prácticamente, a copiar y pegar.

Servicios y aplicaciones de la web 2.0

A continuación se describen brevemente algunos de los servicios web más utilizados.

Servicio

Descripción

Audioblogging y podcasting

Creación de archivos de sonido y vídeo que son distribuidos mediante RSS, de modo que pueden ser reproducidos por el usuario en cualquier momento

Blogs

Sitio web que se actualiza periódicamente y que recoge artículos (entradas, posts) de uno o varios autores. Los blogs nacieron como “cuadernos de bitácora”, páginas personales parecidas a diarios, pero se han convertido en el modo más simple de elaborar una página web sobre un tema determinado

Wikis

Sitio web colaborativo que puede ser editado por varios usuarios que tienen capacidad para crear, modificar o suprimir los contenidos del sitio. Muchas wiki se utilizan como “almacenes” de conocimiento, aportado por los participantes. La más conocida es, por supuesto, la Wikipedia, pero existen otros sitios similares, orientados a temas específicos, como Wikillerato.

Tagging y bookmarking social

Sistemas para que los usuarios almacenen direcciones de red y recursos que consideran interesantes. Pueden ser privados o compartidos (bookmarking social). Los recursos se “clasifican” o identifican mediante etiquetas (“tags”) que el propio usuario les asigna.

RSS y sindicación

Formato de datos que se utiliza para redifundir (sindicar) contenidos a los usuarios de un sitio web

Multimedia sharing

Sistemas que permiten compartir contenidos multimedia: vídeos (Youtube), fotos (Picassa, Flickr) o audio.

Redes sociales

Sitios web elaborados y gestionados por un grupo de usuarios con intereses comunes, que incluyen en sus páginas contenidos referentes a su tema de interés, o que las utilizan como medio de comunicación mediante correo electrónico o foros. Cualquier red social ofrece, además, la elaboración de blogs que son accesibles a los miembros de la propia red, así como la posibilidad de incluir otro tipo de archivos.




lunes 14 de julio de 2008

¡¡¡Increíble!!!

Algunos nos quejamos de que la educación científica en nuestro país es, simplemente, lamentable. Lo cierto es que, por lo visto, podemos decir aquello de mal de muchos...

La verdad, no sé cómo comentar el vídeo que enlazo a continuación. Ni siquiera disimula el hecho de que no esté en castellano...

"Si Copérnico levantara la cabeza..."

Es lamentable que alguien pretenda participar en un concurso "cultural" y falle una pregunta como esa. Es lamentable que la mitad del público del plató sea capaz de dar la respuesta equivocada... Pero es más lamentable aún que una pregunta como esa sea considerada de dificultad suficiente como para que la recompensen con ¡¡¡1500 €!!!

viernes 27 de junio de 2008

Una imagen vale más que mil palabras

Y suele ser verdad, también en la ciencia. Hay muchos ejemplos que lo demuestran, pero hoy tenemos uno de las ciencias ambientales.

El desarrollo de los satélites artificiales ha permitido que tengamos una imagen de nuestro planeta totalmente diferente a la que teníamos antes. Basta con pensar que la primera foto que se hizo de la Tierra desde uno de esos aparatos fue la primera evidencia directa de que, efectivamente, tenía forma esférica. Claro que, para entonces, la cantidad de pruebas que se habían acumulado era abrumadora, y que nadie capaz de comprenderlas podía tener ninguna duda sobre su veracidad... pero no todo el mundo era capaz de comprenderlas.

En la actualidad la teledetección, que es el nombre que se da a las técnicas de recogida de datos desde una cierta distancia, en particular desde el espacio, constituye una de las herramientas más valiosas de las Ciencias Ambientales. En este ejemplo recogido en Público y centrado en África podemos ver lo que se puede deducir de una de las formas más sencillas de aplicar esta técnica: tomar fotografías del mismo punto en momentos distintos.

El primer par de fotos muestra la extensión de los glaciares del Kilimanjaro, una de las montañas más altas de África, con treinta años de diferencia. Lo único que hay que hacer es fijarse en la extensión del color blanco para darse cuenta de hasta qué punto se ha reducido la superficie cubierta por el hielo. Piensa que, puesto que conocemos la altura desde la que se ha tomado la foto, podríamos medir (palabra mágica) la superficie en ambos momentos, y calcular (también palabra mágica) la magnitud de ese cambio. Medir y calcular son palabras mágicas porque nos permiten pasar de una observación habitual a una de carácter científico.

Las siguientes fotos, de la 3 a la 6, también hablan por sí mismas: nos muestran que, en una ocasión, existió un lago llamado Chad. Ahora es solo historia, y una tragedia para quienes no pueden utilizar los recursos hídricos que les proporcionaba.

Las fotos 7 y 8 necesitan un poco más de atención, porque no son directamente comparables: esfuérzate en ver, en la primera, la parte urbanizada de la península. Una pista: fíjate en las estructuras excesivamente regulares, que aparecen en el extremo sur (junto al puerto). La segunda foto de la pareja es mucho más clara. Y también evidente. La superpoblación, y la destrucción del medio que la acompaña, es uno de los grandes impactos que la humanidad genera, no solo a escala local; para alimentar la población que vive en la ciudad, en este caso Dakkar, es necesario traer los recursos de un área cada vez más amplia. Ese es, más o menos, el concepto de huella ecológica.

Por último, de solución a problema: la presa que se construyó, precisamente, para evitar las inundaciones incontroladas se ha convertido en la responsable de un problema mucho mayor que el que trató de evitar.

Estas fotos apenas rozan las posibilidades de la teledetección. La imagen que vemos solo nos muestran una pequeña parte de la realidad que nos rodea, pero nosotros hemos sido capaces de desarrollar sensores que nos informan de otras características. Por ejemplo, "fotografiar" con luz infrarroja nos informa sobre la temperatura del objeto; obtener imágenes de radar nos da información sobre la naturaleza de las nubes y, por lo tanto, sobre las posibilidades de que den lugar a lluvia...

Estamos de vuelta

Después de mucho tiempo (demasiado) sin escribir aquí, básicamente por falta de tiempo, trataré de volver a hacerlo. Intentaré, durante el verano, ir escribiendo sobre algunas de las noticias científicas que vayan apareciendo en los medios de comunicación. Y es que es puro vicio...

Leído en "Público": La flora escala por el calentamiento global

La verdad, la primera lectura del titular resultaba un poco confusa, pero la noticia es interesante. Se trata de que el cambio climático, y el calentamiento que provoca, están provocando que los bosques "emigren" buscando mejores condiciones de vida.

No se trata, evidentemente, de que los árboles cojan sus cosas y se muevan montaña arriba, sino de que, en los años estudiados, se ha podido observar un crecimiento diferencial del bosque en una dirección privilegiada. Elaboremos un modelo simple para entenderlo. Supongamos que las plantas que forman el bosque distribuyen sus semillas por igual en todas las direcciones (es una simplificación, pero por eso es un modelo). Cuando las semillas alcanzan el suelo, se encuentran con diferentes condiciones ambientales; algunas de ellas favorecerán el crecimiento de la nueva planta, otras lo impedirán. Por ejemplo, si la semilla cae sobre una carretera, o dentro de un río, es bastante probable que no llegue a germinar. En cambio lo hará si cae en suelo fértil y húmedo. Estos ejemplos también son una simplificación. Lo más habitual es que las semillas se encuentren que, en determinados terrenos, su crecimiento es más fácil o más rápido que en otros. Recordemos que esto, y no otra cosa, es la selección natural. En cualquier caso, casi siempre hay una característica del medio que es la que, al final, tiene más importancia a la hora de que la planta sobreviva o no. Ese es el factor limitante.

En pocas palabras hemos pasado de la teoría de la Evolución a la Ecología. ¿Será porque están totalmente relacionadas?

Vamos ahora al caso de los bosques. Deberíamos saber que la temperatura, en una montaña, va disminuyendo a medida que aumenta la altura. Eso se debe, por cierto, a que la atmósfera se calienta desde abajo. Así que las plantas, en una montaña, se distribuyen formando franjas más o menos horizontales, que se denominan pisos de vegetación. En realidad, los pisos no son horizontales: están más bajos por el lado que no recibe tanto sol (el norte, en nuestro hemisferio) y más altos por el otro. Ya acabamos: el crecimiento del bosque, en este caso, está determinado por la temperatura. Esto significa, ni más ni menos, que los árboles de la zona más baja (más cálida) viven con mayores dificultades, y se reproducen menos, que los que se encuentran en la parte más alta, y más fría. Esta es la relación entre el cambio climático y el viaje de los bosques hacia la cima de las montañas. Otra prueba más.

viernes 8 de febrero de 2008

Evolución y Religión

De vez en cuando se reproduce una vieja polémica sobre la relación entre la Teoría de la Evolución y la Religión. Desde luego, no es un tema nuevo: el enfrentamiento entre las dos posturas empezó en el mismo momento en que Darwin presentó su trabajo, y los primeros en oponerse fueron los obispos de la Iglesia de Inglaterra.

Frente a la hipótesis científca presentada por Darwin, y la acumulación de pruebas de todo tipo que los biólogos han ido reuniendo en más de 150 años, quienes sostienen las posturas religiosas, el creacionismo, han presentado una hipótesis que trata de combatir la teoría evolutiva en su mismo terreno, la ciencia. Se trata de la hipótesis del diseño inteligente.

Empecemos por el principio, ¿es el diseño inteligente una teoría científica? Eso es tanto como preguntar qué es la ciencia. Es difícil de contestar, aunque Karl Popper, un filósofo de la ciencia del siglo XX puede echarnos una mano. Según él, la ciencia no puede asegurar, en ningún caso, que una hipótesis es verdadera. Pero esto no significa que no pueda ayudarnos a conocer la verdad. ¿Cómo? Pues dándole la vuelta a la situación: si no sabemos si algo es verdad, al menos podemos saber que no es falso. En muy pocas palabras, esto es el principio de falsabilidad. Digámoslo de otra forma, para dejarlo más claro: la ciencia es muy exigente. Nunca afirma que sus resultados sean ciertos, pero para que, como mínimo, consideremos que una afirmación es científica, tenemos que demostrar que no es falsa. Así que cuando un científico, en cualquier campo, hace una afirmación, también tiene que proponer un modo de demostrar que no se cumple.

¿Qué pasa con el diseño inteligente? Lo que dice la teoría es relativamente sencillo de entender: observemos a nuestro alrededor. Los organismos que podemos ver son tan perfectos que no podemos creer, de ningún modo, que hayan aparecido por azar.

¿Es ciencia? No, porque no es falseable. ¿De qué modo podríamos comprobar que no existe un diseñador? La propia teoría nos lo hace imposible, porque se encarga de decirnos que ese diseñador no es observable. Y la ciencia tiene que basar su desarrollo en la observación. Así que, para empezar, no sabemos si la teoría del diseño inteligente es cierta o no, pero sí sabemos que hace trampas: utiliza unas reglas diferentes a las de la teoría científica que pretende contradecir. Es como si en un partido de fútbol un equipo jugara con once jugadores y el otro con quince.

Pero, aun concediendo la ventaja de las reglas distintas, la ciencia cuenta aún con razones suficientes como para rebatir la teoría del diseño.

En primer lugar, el diseño inteligente es argumentativo. Esto significa, simplemente, que no descansa en pruebas, ni en observaciones, sino en interpretaciones que sus defensores hacen de los hechos. ¿Qué significa decir que un organismo es perfecto? ¿Cómo medimos esa perfección?

En segundo lugar, no explica los hechos, sino que solo utiliza las observaciones que le interesan. Pensemos, por ejemplo, en la estructura del aparato respiratorio y digestivo de los tetrápodos. Todos los animales de este grupo respiramos por pulmones, y en todos se produce una característica peculiar: la entrada de aire hacia los pulmones conecta con la entrada de alimentos. Esto puede suponer problemas graves: no hay más que pensar en los atragantamientos que todos hemos sufrido alguna vez. Un atragantamiento es, simplemente, la obstrucción de las vías respiratorias por un trozo de alimento que ha seguido un "camino equivocado". Y, sin embargo, no hay ninguna razón fisiológica que haga necesaria esa comunicación de vías respiratorias y digestivas. Si pidiéramos a un médico, o a un biólogo, que diseñara estos aparatos partiendo de cero seguramente los separaría por completo. La justificación para esta unión es simplemente histórica: los pulmones de los tetrápodos han evolucionado a partir del tubo digestivo, razón por la cual no se han separado totalmente.

Otro inconveniente del diseño inteligente es su imprecisión. ¿Qué significa imposible? ¿Quiere decir que, literalmente, la probabilidad es cero? ¿O que es muy baja? Y si no es cero, ¿por debajo de qué nivel aceptamos la incredulidad?

Una más, por no seguir demasiado, aunque esta objeción es importante: la evolución biológica no es, ni mucho menos, un proceso aleatorio. Ante todo, se trata de un proceso histórico, lo que quiere decir que aprovecha los resultados que se han producido con anterioridad, y trabaja sobre ellos. Trataré de explicarlo con un modelo, la fórmula 1.

Igual que ocurre con la evolución, los ingenieros de la fórmula 1 trabajan "a ciegas" (seguramente ellos no estarán demasiado de acuerdo, pero podemos suponer que nos basta). Se enfrentan a un conjunto de problemas más o menos comunes en un entorno cambiante (eso incluye las propias reglas de la competición) sin saber, antes de empezar a trabajar, cuál es la solución óptima. Esta es, precisamente, la diferencia con el diseño inteligente, ya que esta idea sí que supone al diseñador un conocimiento de esa solución. Más aún, seguramente no hay una solución óptima, lo que se ve cuando varios coches pueden obtener resultados parecidos utilizando estrategias diferentes.

Como pasa con la evolución, los ingenieros nunca empiezan a trabajar desde cero. Incluso cuando empezó a existir la fórmula 1, ya existían los coches. Y éstos evolucionaron a partir de los carros, lo que explica algunas de las características que aún tienen...

La mayoría de los cambios que se introducen en un fórmula 1 son pequeños, poco importantes cuando se consideran de uno en uno. Y en casi todos los casos, hasta esas pequeñas novedades (la forma o el tamaño de los alerones, la posición de los espejos...) no funcionan de forma totalmente correcta cuando se introducen en el coche, y van sufriendo mejoras como resultado de las pruebas, que seleccionan las versiones más apropiadas.

A veces aparecen cambios bastante revolucionarios. Por ejemplo, Tyrrell utilizó un coche con seis ruedas en el año 1976. Sin embargo, lo más habitual es que cambios tan importantes no funcionen (los coches siguen con las tristes cuatro ruedas). Otras veces, el cambio en las condiciones en las que ocurre la competición (por ejemplo de sus propias reglas) puede provocar que todo un tipo de coches desaparezcan rápidamente. Eso pasó con el turbo, o el efecto suelo. Casi casi podemos cambiar lo dicho sobre la fórmula 1 y aplicarlo directamente a los seres vivos.

En fin, el diseño inteligente no es ciencia. Y si lo fuera, sería mala ciencia porque no define su propia hipótesis, porque no establece cómo comprobarla y porque ni siquiera define adecuadamente la hipótesis contra la que pretende luchar. ¿Quiere decir eso que no hay que creer en la religión? No necesariamente. Precisamente, esa es una de las trampas de la teoría del diseño: las creencias religiosas no tienen por qué ser racionales, así que no dependen de los hechos, ni de las observaciones, ni están sujetas al método científico.

Eso sí, la mayoría de los científicos, especialmente los evolucionistas, parecen ser bastante escépticos respecto a la existencia de un dios "personal", es decir, concreto y separable de conceptos generales como "la naturaleza". En un reciente estudio, solo un 10% de los científicos entrevistados reconocieron creer en Dios. El porcentaje bajaba a un 5% entre los biólogos.
Más aún, solo un 3% de los biólogos que fueron preguntados consideraron que la evolución y la fe en Dios son totalmente compatibles, aunque algunos aún lo intentan con todas sus fuerzas. Entre ellos se encuentra Francisco Ayala, uno de los evolucionistas más importantes del siglo XX, español pero residente en California desde hace décadas. Para él, la naturaleza no puede ser explicada por un diseño realizado por Dios:

"El mundo está lleno de imperfecciones, defectos, sufrimiento, crueldad y aun sadismo. La espina dorsal está mal diseñada, los depredadores devoran cruelmentee sus presas, los parásitos sólo pueden vivir si destruyen a sus huéspedes, quinientos millones de personas sufren la malaria y un millón y medio de niños mueren por su causa cada año. No parece apropiado atribuir los defectos, la miseria y la crueldad que predomina en el mundo vivo al diseño específico del Creador. Más. El 'creacionismo' literalista de los seis días no es compatible con la creencia cristiana en un Dios omnipotente y benévolo, en tanto que la teoría de la evolución sí es compatible. Como las inundaciones, las sequías u otras catástrofes físicas son una consecuencia necesaria de la estructura del planeta, los depredadores y los parásitos, las disfunciones y las enfermedades son consecuencia de la evolución de la vida. No son el resultado de un diseño deficiente o malévolo: las características de los organismos son resultado de la selección natural. Se funda ésta en el cambio genético; depende de mutaciones espontáneas; es oportunista; la modulan la historia pasada de los organismos y las exigencias del medio; y es creativa, de modo que da lugar a auténticas novedades, organismos y sus características"

(Investigación y Ciencia, febrero 2008)

En resumen: la fe es libre, la ciencia no. La ciencia se sujeta a los hechos, pero por eso mismo no puede ser negada más que por los hechos. En esto, también es conveniente dar al César lo que es del César.

miércoles 30 de enero de 2008

El cerebro, ese gran desconocido

Llega una noticia sorprendente relacionada con el funcionamiento del cerebro: un grupo de médicos, tratando de reducir el apetito de un paciente, han conseguido que recupere parte de la memoria que había perdido.

La verdad es que el hallazgo no debería ser demasiado sorprendente. Casi todo lo que sabemos del funcionamiento del cerebro lo hemos aprendido gracias a enfermedades que afectan a una zona pero no a otras o a "golpes" de suerte, a veces en el sentido más literal de la expresión. Posiblemente el caso más llamativo sea el del minero al que un barreno le atravesó la parte anterior del cerebro (¡sin matarlo!). El pobre hombre, a partir de ese momento, perdió toda su libertad de acción, era incapaz de desobedecer cualquier orden, fuera cual fuera. Por cierto que ese accidente permitió el desarrollo de una técnica médica, afortunadamente abandonada, llamada lobotomía. Con un pequeño pinchazo, que se realizaba solo con anestesia local, se conseguía que los "pacientes" se volvieran sumisos y obedientes. Desgraciadamente, se utilizó mucho con enfermos mentales.

El caso es que solo tenemos una idea muy aproximada de qué es lo que ocurre en el interior de nuestra cabeza. Sabemos que el cerebro está formado por dos tipos de células, las neuronas, que son las que "piensan" y las células de glía, que son algo así como sistemas de mantenimiento para ayudar a las neuronas a hacer su trabajo. Las neuronas están conectadas entre sí por una compleja red de conexiones, que llevan información de unas a otras. Una neurona puede estar unida a más de cien mil células diferentes, lo que nos da una idea de lo complicado que es lo que ocurre ahí dentro.

Parecemos estar relativamente seguros de que lo importante no son las neuronas individuales, sino las "redes" que forman entre ellas. Como solemos comparar lo que no entendemos con lo que más de moda está, es habitual comparar las redes de neuronas con redes de ordenadores. De esta forma, pequeños grupos de neuronas localizadas en regiones concretas del cerebro se encargarían de funciones concretas: la visión se produce, curiosamente, en la parte posterior del cerebro, en el lóbulo occipital, el oído reside en los lóbulos temporales o la capacidad de hablar se localiza en una pequeña zona del lado izquierdo del cerebro, próxima a la oreja, llamada área de Brocca... Muchas de estas zonas han sido identificadas estudiando a enfermos que habían perdido estas capacidades, aunque la tecnología actual nos permite observar la función cerebral sin necesidad de recurrir a esos casos.

Lo que se intentaba en este caso era introducir un electrodo para estimular el hipotálamo. La base de la técnica es que las neuronas se comunican entre sí mediante impulsos eléctricos, así que provocar pequeñas descargas eléctricas en su proximidad hace que se activen. Por otra parte el hipotálamo es una zona del encéfalo (no del cerebro) situada en la parte inferior y central del cráneo, en la que residen las funciones más "primarias", que realizamos conscientemente pero que son necesarias para mantenernos con vida, por ejemplo comer. Lo más sorprendente de la noticia es que se haya modificado precisamente la memoria, una función cerebral acerca de cuya localización no se tenía demasiada idea. De hecho, algunas teorías sostenían que no está localizada en un área concreta, sino que en su funcionamiento interviene todo el cerebro.

¿Permitirá este descubrimiento curar a los enfermos de Alzheimer? Esa es una cuestión mucho más delicada. Lo que sí se sabe acerca de la memoria es que funciona de forma diferente a corto plazo y a largo plazo. Una vez que tenemos una experiencia, en el sentido más amplio del término, se incorpora a nuestra memoria a corto plazo. Sin embargo, que este recuerdo permanezca o no dependerá de diferentes factores, entre otros nuestro interés en él. En todo caso, si el recuerdo se incorpora a nuestra memoria a largo plazo permanecerá allí prácticamente siempre; lo que llamamos olvido suele ser la dificultad de "evocar" ese recuerdo, de traerlo a primer plano y revivirlo.

Los enfermos de Alzheimer, más que la memoria a largo plazo, parecen tener alterada su capacidad de organizar sus recuerdos: en los momentos de crisis, no son capaces de acordarse de lo que acaban de hacer, o de reconocer incluso a las personas que conviven normalmente con ellos. Sin embargo, recuerdan cosas que les ocurrieron hace décadas, o confunden a personas que acaban de ver con otras que pudieron morir hace años. El descubrimiento de los médicos canadienses parece facilitar la evocación de recuerdos lejanos, lo que no tendría demasiado que ver con esta enfermedad. Sin embargo, algo avanzamos: ya tenemos una idea de qué botón tocar para "llamar" a nuestros recuerdos ¿Servirá para preparar exámenes?